El arte de esculpir una banana

Yo sé que el título es el chinazo mayor, pero este post literalmente tiene que ver con eso. Un tipo muy ocioso agarra cambures y talla rostros en ellos. No es un talento envidiable ni mucho menos, pero es algo simpático. Es chévere pensar que todos tenemos un talento especial. Sí, es un poco freak esculpir una banana…pero hey! Por lo menos no es nada demasiado degradante.

Enjoy! (:

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Un tipo muy raro que colecciona VHS

Lo primero que les digo: ¡No vayan a ver los ocho minutos del video! Creo que puede causar un daño irreparable en sus cerebros.

Hay un tipo en Alemania que no tuvo nada mejor que hacer en su vida que coleccionar VHS. Bueno, ahora que lo pienso, creo que es peor que se haya tomado el tiempo para grabarse mientras los mostraba uno por uno. Lo simpático -o freak– es que el señor se ingenió una especie de pantalla verde para hacer un montaje de él, en miniatura, paseando por cada VHS y comentando cuáles marcas son mejores y cuáles peores.

Sí, probablemente no entendieron lo que quise decir. Es mejor que lo vean y ya.

 

 

El peinado también es una cosa bien extraña, no?

Friends help you move. Real friends help you move bodies.

En el ’98, cuando el módem más rápido iba a 56kbps y yo tenía uno de 33.1 solía pasar toooda la noche conectada tratando de bajar UNA canción y viendo una que otra cosa loca en la red. Si tutopía.com me lo permitía, claro está.

Un día -o una noche, mejor dicho- caí en una página súper dark llamada murman.com, en la que un tipo de dedicaba a colgar imágenes muy fuertes de muertos, accidentes y cosas bizarras del tipo de shownomercy. Había inclusive fotografías de gente siendo torturada. El website te recibía con la siguiente frase:

Friends help you move. Real friends help you move bodies

Lo cierto es que me volví visitante frecuente, por más freak que suene eso. El morbo de ver una cosa tan bizarra ma ganaba. De repente un día, sin más, desapareció de la web. Como si nunca hubiera existido. Algunos panas llegaron a conocer ese sitio macabro, pero la mayoría de la gente nunca se enteró de que existió. De hecho, si buscan en Google se darán cuenta que no los llevará a ningún lado.

El año pasado descubrí un lugar llamado Web.Archive que almacena muchas de las páginas de esa época. Y…Ta-Tán! Conseguí a Murman de nuevo! No está la página completa pero hay algunas secciones con las que pueden asustarse (no solo por lo que verán, sino por imaginarse que alguien como yo pudo quedar enganchada con ese tipo de contenido)

En fin, échenle un ojo al link. Este era un secreto que guardaba desde hace mucho tiempo y que hoy tuve la valentía de soltar a la web.


La NBA y yo

Los que me conocen o siguen en twitter saben que soy una freak de la NBA. Sí, en un país donde el béisbol es el deporte nacional y donde, además, el baloncesto es visto como un deporte de monos y malandros.

Mi recuerdo más antiguo viene de mi tío Polo. Él se fue del país a final de los años setenta y luego de pasarse una temporada radicado en Nueva York, subió al maravilloso estado de Massachusetts (sí, tuve que buscar en Google cómo escribir eso).

Como era de esperarse, cada vez que mi tío venía de visita a Caracas, mi prima y yo esperábamos ansiosas los regalitos gringos, como chocolates, franelas de I “heart” Boston y cosas ridículas que siempre le ponen a uno cuando es chamo y no tiene sentido de la estética. Pero un día trajo algo que me gustó: era una chaqueta verde, de un tela muy suave y brillante, con bordes blancos. En la parte de atrás tenía un duende simpático que sostenía un balón de basketball. Decía “Boston Celtics“.

Honestamente, y con apenas 8 años, ese fue el regalo más bonito que había recibido en mi vida. Se veía tan diferente a todo. Me veía un poco tomboy, pero no me lo quitaba ni para ir a bañarme. Esa chaqueta se volvió mi compañera. Y cada vez que mi tío regresaba, esperaba cualquier cosa de los Celtics. Después de muchos años, y por aquello de que resultaba costoso, mi tío dejó de venir tan seguido. Cuando lo hacía, se limitaba a traer chocolatitos para todos.

A mí, con el tiempo, se me fue pasando la fiebre, porque me distraje con cosas de teenager como escuchar Ace of Base y grabar La Soda de la Noche.  #ChaoCédula

Hace unos 6 años volví a engancharme con la NBA y aunque lo mío siempre serán los Celtics, me he vuelto una fanática del juego, de los coachs, de los jugadores, de la maravilla de toda la acción de esos cuatro cuartos.

*Así que si me sigues en twitter, te pido un favor: Sopórtame! Entiende que a veces no logro contenerme! 😉