¡Feliz Cumpleaños Michael Jordan!

Tratar de definir a un atleta como Michael Jordan es casi como resumir la biblia en un tweet.  Pero más allá de haber logrado lo imposible en el basketball y ser Dios, su calidad humana y su humildad son sus mejores atributos.

Hoy celebro que cumple un año más de vida con estos videos que recopilan apenas algunas de las cosas que alcanzó en su época de apogeo.

 

No puedo evitar recordar cuando ganó junto a los Bulls el campeonato de 1996, y lloraba desconsoladamente porque era el día del padre. El detalle está que a su papá, James R. Jordan, lo habían asesinado tres años antes. Dentro de aquella felicidad inmensa, ver la tristeza en su rostro me conmovió tanto, que nunca se me va a olvidar.

Jordan: Eres, y siempre serás, el verdadero rey de la NBA.

Happy Birthday!

Long live the king!

La NBA y yo

Los que me conocen o siguen en twitter saben que soy una freak de la NBA. Sí, en un país donde el béisbol es el deporte nacional y donde, además, el baloncesto es visto como un deporte de monos y malandros.

Mi recuerdo más antiguo viene de mi tío Polo. Él se fue del país a final de los años setenta y luego de pasarse una temporada radicado en Nueva York, subió al maravilloso estado de Massachusetts (sí, tuve que buscar en Google cómo escribir eso).

Como era de esperarse, cada vez que mi tío venía de visita a Caracas, mi prima y yo esperábamos ansiosas los regalitos gringos, como chocolates, franelas de I “heart” Boston y cosas ridículas que siempre le ponen a uno cuando es chamo y no tiene sentido de la estética. Pero un día trajo algo que me gustó: era una chaqueta verde, de un tela muy suave y brillante, con bordes blancos. En la parte de atrás tenía un duende simpático que sostenía un balón de basketball. Decía “Boston Celtics“.

Honestamente, y con apenas 8 años, ese fue el regalo más bonito que había recibido en mi vida. Se veía tan diferente a todo. Me veía un poco tomboy, pero no me lo quitaba ni para ir a bañarme. Esa chaqueta se volvió mi compañera. Y cada vez que mi tío regresaba, esperaba cualquier cosa de los Celtics. Después de muchos años, y por aquello de que resultaba costoso, mi tío dejó de venir tan seguido. Cuando lo hacía, se limitaba a traer chocolatitos para todos.

A mí, con el tiempo, se me fue pasando la fiebre, porque me distraje con cosas de teenager como escuchar Ace of Base y grabar La Soda de la Noche.  #ChaoCédula

Hace unos 6 años volví a engancharme con la NBA y aunque lo mío siempre serán los Celtics, me he vuelto una fanática del juego, de los coachs, de los jugadores, de la maravilla de toda la acción de esos cuatro cuartos.

*Así que si me sigues en twitter, te pido un favor: Sopórtame! Entiende que a veces no logro contenerme! 😉