Porque en la vida hay decisiones que deben ser tomadas…

#OCapazNo

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La sal sanadora de Motoi Yamamoto

Transformar el dolor en un objeto de arte es algo difícil. Es superar nuestra propia humanidad para tratar de convertirnos en seres con un sólo propósito: crear algo que nunca muera.

Motoi Yamamoto, artista originario de Hiroshima, Japón, hace instalaciones de sal. Desde impresionantes patrones geométricos que parecen haber sido calcados a la perfección, hasta paisajismos abstractos que recuerdan a la bruma del mar en movimiento.

Inicialmente, Motoi realizaba pinturas tradicionales, pero cuando en 1994 su hermana murió a causa de un tumor cerebral, el desconsuelo lo hizo replantear su arte. La dualidad vida/muerte, de repente, despertó en él esa ansiedad por plasmar con sencillez y complejidad lo que representa vivir y morir.

En Japón se utiliza la sal para rituales de purificación y es considerada un elemento muy poderoso. Allí Yamamoto consiguió a su aliado perfecto. La sal sería su catalizador, su herramienta y su medio.

El trabajo sutil y  fino de este japonés nos recuerda que en la fragilidad está también la fortaleza. El video es realmente impresionante. Disfrútenlo.

Sorry I haven’t posted!

Cuando comenzamos a escribir un blog, muchas veces no sabemos cuánto tiempo nos dedicaremos a mantenerlo actualizado. El trabajo, la familia, la fiesta o el país siempre serán excusas perfectas para decir: “nah, mejor escribo otro día. Hoy no”. Y en ese cuento podemos pasar días, semanas, meses. En mi caso, fueron cinco meses. ¿Qué hice en ese intervalo?  Nada demasiado importante, pero lo cierto es que no tuve tiempo para escribir aquí. O no me dio la gana, quién sabe.

Cuando tomé la decisión de retomar este espacio, recordé algo que compartió conmigo Gustavo Guerrero hace unos meses. Se trata de un blog que recopila las publicaciones en las que el autor pide disculpas por no haber escrito/bloggeado.

El blog que reúne estos mensajes de excusas y justificaciones es  “Sorry I Haven’t Posted”, y la curaduría de los mensajes está en manos de Cory Arcangel, un pana un poco extraño que además canta, hace videos y escribe.

Imaginen a cientos de personas dándose golpes de pecho porque no han publicado nada. En la mayoría de los casos, nuestras bitácoras personales no aportan gran cosa a la humanidad, pero nos esmeramos en creer que sí, que hay uno o dos lectores que extrañan nuestros escritos. Y es allí cuando decidimos reivindicarnos con esa audiencia -muchas veces imaginaria- y nos enfocamos en describir minuciosamente cada una de las tragedias que nos impidieron continuar con nuestra tarea digital.

Lo que quería dejar claro con esta publicación es que siempre vale la pena volver a hacer las cosas que nos gustan. Así que dejemos de buscar excusas baratas. Si tenemos las ganas, busquemos el tiempo.

Una sinfonía de desechos que suena a Bob Dylan

Nada más inspirador que ver cómo un mortal -como cualquiera de nosotros- se propone hacer algo extraordinario con objetos que consideramos en desuso u obsoletos.

Chris Cairns, junto a otros panas de is it good?, tomó un pocotón de impresoras, fotocopiadoras, faxes, scanners y modems para crear una sinfonía. ¿Cómo logró hacer algo tan increíble? Simple. Se valió del protocolo MIDI para controlar todos estos dispositivos que, si bien ya han pasado de moda, mantienen el mismo lenguaje.

El resultado es la reinterpretación del clásico “The Times They Are A-Changin” de Bob Dylan. Impresiona la precisión en cada uno de los sonidos que se generan por estos aparatos. Si los cuentan, se darán cuenta de que no son pocos.

Vale la pena acotar que el proyecto contó con el apoyo de Brother, una marca conocida de impresoras. Vean -y escuchen- esta maravilla: